Bendición de la primera piedra

Una vez adquirido el terreno del futuro Colegio, el Patronato presentó formalmente al Hno. Provincial, Salvador Méndez Arceo, la petición para que los maristas se encargaran de la obra educativa proyectada, que comprendía las secciones de Primaria, Secundaria y Preparatoria.

El Hermano Superior les respondió que, por el momento, no podía acceder a su petición porque la institución marista carecía de personal capacitado y de recursos suficientes para la obra que le solicitaban. Los enviados le respondieron que el Patronato se responsabilizaría de la mitad de todos los gastos de la construcción de la obra.

Ante esta oferta, el Hno. Méndez prometió presentar la proposición ante el próximo Consejo. Reunido éste y estudiada la petición, se decidió enviar al Hno. Salvador Heredia, consejero, para que examinara el terreno del futuro plantel y se entrevistara con los miembros del patronato. Ante los informes positivos, el Consejo apoyó la obra y aprobó las condiciones presentadas.

Con esta aprobación, los empresarios orizabeños, que tenían todo planeado, pusieron manos a la obra. En cuatro meses tenían que construir las aulas de la Primaria y la residencia de los Hermanos. “El Domingo 26 de septiembre (de 1954) un grupo entusiasta de comerciantes e industriales de la hermosa ciudad de Orizaba se sentía feliz al ver que su ardua labor de dos años había fructificado en la bendición de la primera piedra del plantel que D.M. en enero abriría sus puertas con el nombre de Colegio México.

La víspera, en una sencilla velada presidida por el Excmo. Sr. Pío López, Arzobispo de Veracruz, la dinámica comisión hizo la presentación de las autoridades de la Provincia a un numeroso grupo de padres de familia.

El R.H. Provincial explicó las condiciones de la fundación, y el H. Pablo Aguilar, en charla amena, expuso a los presentes las diversas formas del apostolado marista y los varios lugares en donde se desarrolla. El limo. Sr. Canónigo D. Rafael Rúa Álvarez, en un enjundioso discurso dio a los Hermanos un cariñoso saludo de bienvenida y felicitó a la ciudad de Orizaba por la llegada de los Hermanos, y a la comisión por haber logrado el “milagro”.

Terminó la velada con la proyección de la parte de la película vocacional que se refiere a las actividades en los colegios.

A la colocación de la primera piedra asistió una numerosa concurrencia. De nuevo el Sr. Cura Rúa puntualizó lo que significaba para la ciudad un colegio de Hermanos Maristas y lo mucho que de ellos se esperaba. El Secretario General de Gobierno del Estado, en representación del Sr. Gobernador, colocó la primera piedra, y tras de agradecer la cooperación al mejoramiento cultural del Estado de Veracruz, prometió la ayuda eficaz del Gobierno para llevar a feliz término la obra comenzada.

La comisión espera tener terminadas para febrero, tanto la parte que alojará a la primaria, como la residencia de los hermanos. Se ha proyectado empezar con las clases inferiores, hasta cuarto año, y aumentar anualmente un curso hasta completar la secundaria” (E.F. 97, p.176).