El proyecto en Orizaba

Durante la persecución religiosa, la casa de doña Lupita Aguilar, Vda. de Aguilar, estuvo siempre abierta a los sacerdotes perseguidos y a los catequistas que nunca dejaron de evangelizar al pueblo; en la huerta de esa residencia se celebran primeras comuniones y horas santas.

Atendiendo personalmente una tienda de sombreros “La Francesa” sucursal la sorpresa, Doña Lupita pudo enviar a la ciudad de México a sus hijos, Pablo y Jorge, para estudiar en la Preparatoria del Colegio Francés “Morelos”.

Obteniendo el título de bachiller, Pablo inició la carrera de Medicina. Para ayudarse, solicitó trabajo de profesor de Biología en el Colegio México. Así conoció mejor la obra marista y solicitó ingresar en el Instituto del Padre Champagnat, para dedicarse solamente a la evangelización de niños y jóvenes.
Los Hermanos que ya habían apreciado las cualidades del joven orizabeño, le aconsejaron que primero atendiera las necesidades económicas de su madre. Esta sugerencia no modificó la resolución de Pablo. Siguió trabajando y estudiando tenazmente por dos o tres años más, hasta que pudo ofrecer a la autora de sus días un patrimonio regular.

 

 

Luego vendió sus libros de medicina y presentó nuevamente su solicitud para ingresar al Instituto Marista.

Los Superiores que conocían la rica personalidad del joven Pablo Aguilar, le abrieron las puertas. Durante los dos años de noviciado en Tlalpan, el maduro joven maestro de 30 años de edad, convivió con postulantes y novicios mucho menores. Acompañado por sus formadores, Pablo se dedicó de lleno a conocer a Cristo, a María y a Champagnat. En la escuela del Fundador se preparó para seguir al Maestro en la práctica de los consejos evangélicos. Él sabía lo que sacrificaba, y, poco, supo lo que el Señor le iría pidiendo. Se consagró a Cristo el 8 de diciembre de 1953, oficialmente “por un año”, pero en su corazón “a perpetuidad”. En vista de su práctica docente anterior, el Hno. Pablo Aguilar fue enviado a proseguir su apostolado en el Colegio México, donde él ya había ejercido el magisterio.